domingo, 22 de diciembre de 2013

Una Fe que da frutos...



Se apresura la salvación, el Mesías y Redentor del género Humano, aunque muchos no lo quieran, viene a salvarnos.
Ya hoy celebramos el 4to Domingo del tiempo de Adviento. Momento favorable de preparación para el nacimiento del éste Mesías y Redentor.
Lo cierto es que la liturgia de este día nos pone a pensar y hace que reflexionemos sobre la respuesta a nuestra fe. Sí, eso mismo, nuestra fe en ese Mesías que viene a salvarnos, aunque no lo queramos el viene, y porque el mismo lo ha querido, ya lo hemos escuchado en la segunda lectura: “pues el Señor por su cuenta, nos dará una señal”.
Tres actitudes importantes podemos sacar de esta liturgia del último Domingo de Adviento:
1.   La falta de fe hace que Acaz no quiera comprometerse a lo que le señale Dios.
2.       La abundancia, en cambio, de humildad y temor de Dios hace que José (hombre justo y bueno) tenga reparo en llevar a María, ya que Dios la ha tomado para sí.
3.       Ni una fe deficiente ni una humildad excesiva deben cohibir nuestra decisión de entregarnos a la tarea y misión que se nos pide.
Dios tiene necesidad nuestra. (Una afirmación que muchos podrían refutar) Debemos aceptar, como José después del anuncio del ángel, la realización de nuestro papel en la historia de la salvación, aunque nos creamos innecesarios. Aunque tengamos complejo de pequeñez ante la grandeza de Dios que pide nuestra colaboración.
Precisamente en Jesucristo se nos dice que contamos con su ayuda y su presencia, El es Dios-con-nosotros.
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