miércoles, 23 de enero de 2013

Paso a paso, Camino Vocacional...



Como seminaristas vivimos diferentes etapas de nuestra formación antes de llegar al presbiterado, opción por la cual decidimos seguir a Cristo. Este camino vocacional transcurre durante la formación y avance o acercamiento a la configuración plena con Cristo Sumo y Eterno Sacerdote. Veamos cual es el recorrido de una vocación antes de llegar al presbiterado:
Primero el discernimiento vocacional, eso puede durar muchos años antes de entrar al Seminario, allí la decisión es tuya. Ese acercamiento a Cristo, enamoramiento de su amor para con el prójimo, es lo que nos debe impulsar a seguirle. Seguramente otros tendrán otras opciones. Cuando te decides por Cristo y tienes una edad acorde, comienzas a asistir al centro vocacional, que es cuando decides conocer más referente a “esto del llamado vocacional”. Allí vas conociendo, descubriendo y comenzando a comprometerte hasta que tú aceptes la invitación de hacer la experiencia del año propedéutico.

Durante el propedéutico que dura un año, se comienza a moldear el carácter y a dar herramientas que te ayudan en el discernimiento de tu proceso vocacional. Recordemos que toda nuestra vida es un proceso vocacional. Luego de ese año de propedéutico si los padres a los cuales estas encargado consideran que estas apto, pasas al Seminario Mayor.

Seminario Mayor, allí la formación se divide básicamente en dos partes filosofía y teología. En una estarás 3 años (filosofía) y en la otra 4 (teología). Esto puede variar, todo depende del empeño que le pongas, de la madures vocacional que se tenga, por lo común siete años en el mayor es lo habitual.
En los cuatro años que estas en teología se te van entregando varios ministerios a los que yo llamo pequeños incentivos que te ayudan a saborear la meta. Estos son la Admisión, el Lectorado, el Acolitado; luego de estos tres el compromiso es mayor con el Diaconado y Presbiterado. En mi Arquidiócesis, por razones pastorales se ha cambiado el orden de recibir los ministerios, se hace como se indica a continuación:

1.      El lectorado, es el ministerio que está al servicio de la Palabra de Dios. El instituido como tal, estará al servicio de la primera parte de la Eucaristía: la Liturgia de la Palabra. A el corresponderá cuidar, celosamente, la proclamación de la Buena Nueva, y la Oración del pueblo de Dios. Este ministerio es encomendado finalizando el primer año de teología o iniciando el segundo.
 2.      El acolitado, este ministerio está al servicio del Altar Eucarístico. El instituido como tal, estará al servicio de la segunda parte de la Eucaristía, le corresponde preparar el altar en ausencia del diacono, es ministro extraordinario de la sagrada comunión y puede exponer el Santísimo. En la oración de institución, el Obispo pide al Señor, se digne colmar con su bendición a quienes eligió para el ministerio de acólitos y les dé fuerzas para servir siempre con fidelidad a su Iglesia. Este ministerio es encomendado iniciando el tercer año de teología o iniciando el cuarto.

3.      La admisión como candidato al diaconado y al presbiterado, se celebra cuando el aspirante idóneo ha llegado ya a una suficiente madurez personal.  El aspirante debe manifestar públicamente su intención de recibir las órdenes sagradas.  Por su parte, el obispo, acepta también públicamente esta intención. Este rito por su naturaleza no debe nunca unirse con las órdenes sagradas ni con la institución de lectores y acólitos. Más información aquí.
Antes de terminar cuarto año de teología o al terminarlo, (debemos tomar en cuenta que estos ministerios también dependen mucho de la venia de los padres formadores, ellos son los últimos en tomar la decisión, ese es su deber) llega la ordenación diaconal que amerita una serie de responsabilidades y compromisos. El diacono es el servidor de todos, a ejemplo de Cristo que vino a servir y no ser servido. Es como decimos en el seminario, el matrimonio con la Iglesia, prometes ser célibe por la causa del reino. Y te unes a Cristo servidor. Finalmente luego de haber vivido el diaconado, tiene lugar la Ordenación Presbiteral. De estos dos últimos temas hablaremos pronto.

Mis saludos y me abandono a sus oraciones.


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