sábado, 25 de agosto de 2012

Seguir siguiendo...


Muchas han sido los hojas que han caído de los arboles desde mi último post. Quizás las circunstancia me lo impedían, o simplemente el hecho de creer no tener nada de qué hablar. Pero si han sucedido cosas para la mayor Gloria de Dios y el beneficio del prójimo.
  • Gracias a sus oraciones y mi propósito de seguir a Cristo, aún sigo en el Seminario, ahora cursare el 3er año de teología.
  • Las misiones finalizaron excelente, de pronto poco se hiso, pero mucho para la consecución del reino de Dios; que él mismo se encargue de darle lo necesario para que prospere el crecimiento.
Las ganas de seguir a Cristo se mantienen intactas, fortalecidas y cada vez más acrecentadas en miras a trabajar por el reino de Dios. Es su presencia redentora, santificadora y purificadora la que alienta esta intención. Se purifica en su presencia, no niego que en ocasiones se puede pensar lo peor, pero él, Cristo, siempre sale al encuentro, entonces es bálsamo efectivo en tiempos de sequía y luz oportuna en oscuridades sin luna.
Me abandono a sus oraciones junto a mis hermanos seminaristas, también les encomiendo a aquellos que han decidido purificar de otra manera su intención de seguir a Cristo, yendo a un lugar seguro, donde esperan poner todo en orden para seguir este camino de entrega al Señor en el prójimo.
Alabado sea Jesucristo…
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