domingo, 12 de febrero de 2012

Sentir la lepra...

Hace muchos años un venezolano encontró una vacuna contra la lepra corporal; se ha ayudado a mucha gente con este notable descubrimiento. Hace mucho tiempo más, Cristo vino a curarnos de muchos males, entre tantos de la lepra espiritual. Todos sabemos de una y otra solución, pocos reconocemos que por mejor que nos veamos, a veces nos dejamos carcomer por la lepra espiritual.
Esa dejadez y olvido, esa indiferencia y vista gorda, esa coraza al sentir. La lepra espiritual nos hace inmunes al sentir, a saber que hay otro y que ese otro es mi prójimo. La lepra espiritual nos carcome el corazón y no deja que se alberguen allí los buenos deseos y sentimiento. El corazón queda solo, deshabitado hasta que muere y con el nosotros.
Jacinto Convit, Venezolano creador de la vacuna contra la lepra.
Siente la lepra, ella no avisa, cuando menos lo percates te has convertido en una estatua ambulante y sin ningún tipo de sentido.
Hay un antídoto, un cura eficaz y eficiente, gratis como la vacuna a la lepra corporal, es Cristo, el “Quiere sanarnos y liberarnos de nuestros sufrimientos” simplemente pidámosle y abandonémonos en sus cálidas manos.
Me abandono a tus oraciones.
Publicar un comentario