domingo, 25 de diciembre de 2011

Y se unió lo irreconciliable...

Este es el día de la Gloria, el día de la plenitud del amor, es Navidad porque Cristo nació. No nos engañemos, ni nos dejemos embaucar, la Navidad tiene su sentido en el cumplimiento de la promesa hecha por Dios, en enviarnos un Redentor y Libertador, que se cumple en el nacimiento de Jesús, el Emmanuel, Mesías y Salvador.
Este día queda eclipsado con la luz radiante del portal de Belén. Quedamos cautivados ante la ternura y dulzura que inspira la presencia del recién nacido. Nos postramos ante su llegada, nos abrazamos a su paz y disfrutamos del llanto dulce de su voz.
Queridos hermanos en Cristo el Mesías, que nuestra alegría tome su gozo de el Emmanuel “Dios-con-nosotros”. Vivamos a plenitud la llegada del Niño Jesús. Feliz Navidad.
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