viernes, 23 de diciembre de 2011

Quitando abrojos y siguiendo el camino...


El Adviento ha sido la carrera, caminata o ejercicio, que hemos emprendido desde hace cuatro semanas para llegar a la gruta de Belén. Seguramente han sido muchos los obstáculos que hemos tenido que saltar, quitar o rodear. Pues animo, estamos cerca, el Emmanuel nos aguarda con su sonrisa tranquilizadora de recién nacido, con su olor a esperanza que tanto nos ha prometido y con su mirada que calma las aguas turbias de nuestro corazón.
Nos falta menos que cuando comenzamos, no perdamos de vista el camino, a medida que nos acercamos, son muchos los abrojos y espinos que saldrán a nuestro encuentro, no dejemos que ello nos aparte del camino que nos conduce al Mesías y Salvador.
Sigamos quitando espinos y abrojos… ya se acerca el Amado...
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