miércoles, 7 de diciembre de 2011

Mater Maria Immaculata


Nos preparamos desde ya para celebrar la grandeza de Dios reflejada en la bienaventurada Virgen María. En la liturgia de esta tarde en las I vísperas y en la de mañana, la Iglesia nos ofrece un prefacio hermoso que honra A Cristo en la figura de la Pureza de La Virgen María.

Porque preservaste a la Virgen María de toda mancha de pecado original para que, enriquecida con la plenitud de tu gracia, fuese digna Madre de tu Hijo, imagen y comienzo de la Iglesia, que es la esposa de Cristo, llena de juventud y de limpia hermosura.
Purísima tenía que ser, Señor, la Virgen que nos diera al Cordero inocente que quita el pecado del mundo. Purísima la que, entre todos los hombres, es abogada de gracia y ejemplo de santidad.
Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamos…

El Todopoderoso con gran esmero talló la puerta por la que debiera pasar su hijo, preparó con gran amor el tabernáculo que lo albergaría durante nueve meses y con inefable talento, dotó de pureza el trono de su Hijo amado. En su inminente sabiduría, preparó la escalera para que bajara por ella nuestro Salvador, Cristo Jesús, lo limpió, lo purificó, cada peldaño lo hizo perfecto y libre de mancha.
Tú, Virgen y Esposa, como la luna reflejas el amor infinito de Dios hacia nosotros, eres un prado repleto de gracias copiosas, que nos esperas con amor inefable de madre y nos muestras el resplandor de ternura de tu amadísimo hijo Jesús.
Salve María Inmaculada, trono del Mesías y Salvador: Cristo nuestro Señor.
Me abandono a sus oraciones, les dejo un excelente video y canción.





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