miércoles, 30 de noviembre de 2011

Christus Redemptor

Que cambie, que me vuelva hacia ti, que mi mirada se despabile y se contraigan mis pupilas con la luz de tu alegría.
Que mi boca se ría con tu felicidad y que mis manos te alaben sin cesar. Que mis pies se enloden por visitar al desvalido y que mis oídos estén atentos al llanto de tu hambre.
Que cambie me pides, que me vuelva hacia ti; que mis palabras sean de aliento y consuelo, de saludo y no de burla. Que mi olfato perciba tu presencia lánguida y pálida del llanto y mis hombros sean reposo para tus angustias en mis hermanos.
Que cambie me digo, para no quedarme sin ti. Que te amo Jesús, Señor mío y que pueda vivir de ti.
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