viernes, 16 de septiembre de 2011

Llegando a la partida...



Bajando del monte tabor!!! Y aun con la cara ardida de tanta santidad que a manos llenas me ha irradiado el Señor, su presencia como sol de medio día calentó todo mi ser, su amor como ave cantora despabilo mis ganas de seguirle. Su voz sigue resonando en mi corazón, su presencia le da ánimo y sentido a mi vocación. Gracias Señor, por tanto amor.
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