viernes, 19 de agosto de 2011

‘Id también vosotros a la viña’

Recuerdo que cuando entré al seminario (al propedéutico) más que una crisis, tenía un dilema en el que yo de 29 años de edad apenas entraba al seminario y el resto de mis compañeros no pasaban los 20 años. Esa inquietud se la hice a una religiosa de mi parroquia, ella la hermana Aura Rosa, me escucho muy atenta, como buena educadora respetaba las normas del buen oyente. Cuando termine de hablar, ella muy tranquilamente me llamó tonto.

La hermana, trajo a la memoria el Evangelio que leímos el miércoles pasado, donde Jesús compara el Reino de los cielos a un propietario que sale a buscar obreros para su viña, a unos los contrato en la mañana, a otros al medio día y a otros ya muy entrada la tarde y a todos les pago lo mismo. Y muy tranquilamente me dice, a ti el Señor te ha llamado y eso es lo más importante, te ha llamado al final de la tarde y eso para el reino de los cielos es una ganancia, por tu experiencia en la vida, en el trabajo y vida parroquial. Así que animo que el que nos ha llamado no nos engaña.

Esta hermana en menos de 5 minutos acabo con una tormenta de casi 6 meses, así de sencillo. El Señor nos llama, no importa que ya no tengamos la juventud mañanera, el Señor sabe lo que hace, abandonémonos en sus manos.

Tú eres, Señor, mi bienhechor, y mi refugio donde me pongo a salvo. Te doy gracias por tantas muestras de afecto y cariño para conmigo.



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