miércoles, 31 de agosto de 2011

De lapidas y anhelos disfrazados...

Todos tenemos dificultades, unos más que otros, pero igual se nos hace difícil alcanzar una u otra meta o propósito. La cuestión es que debemos luchar, esforzarnos y dar todo para lograr y alcanzar lo anhelado y deseado. Pero no solo con el hecho de ser anhelado y deseado se es bueno, estos deseos y anhelos deben repercutir en un bien común o social, que desde lo personal pueda beneficiar a los que me rodean; de lo contrario sería un egoísmo disfrazado de necesidad.

Me abandono a sus oraciones y su colaboración. Ya el 04 de septiembre retomo la marcha de mi formación sacerdotal.

Pd: La foto: Desde Semana Santa que descubrí esta lapida en la Catedral de mi ciudad (Maracaibo) he querido compartirla con ustedes. De pronto un designio divino, ya estamos buscando en los archivos de la Catedral para saber más al respecto.

Publicar un comentario