miércoles, 17 de agosto de 2011

De cumpleaños ando...


No me puedo quejar, Dios definitivamente me AMA, de eso no hay duda. Me ha dejado vivir por 33 años, eso es una ganancia, ahora me toca a mí, aprovechar esta nueva oportunidad que me brinda el Creador para honrarle con mis actos y mi ejemplo de vida.

El Señor no se deja ganar en misericordia, me ha dado una familia única e incomparable, que me ha enseñado los valores y principios del lo que soy hoy en día, me ha hecho hijo suyo por medio del bautismo, regalándome la Iglesia en la que ahora me preparo para servirle en el momento en que esté preparado. Me ha presentado gran cantidad de amigos, unos mejores que otros pero al fin y al cavo amigos, que son motivo de tantas alegrías y tristezas, compañeros de camino en este valle de lagrimas.

Gracias Señor, porque he vivido, soñado, reído y llorado. Gracias por tu presencia redentora en mi existencia. Enséñame a seguirte con tal radicalidad que anhele tu presencia en medio de mis hermanos.

Una sola cosa le pido al Señor, y es lo único que persigo:

Habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida. Amén.

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