miércoles, 23 de febrero de 2011

La Libertad...


El profesor de teología moral, el padre Eudo Rivera, nos ha hecho una serie de preguntas en clases y he querido compartir la respuesta que he dado a una de ellas con ustedes.

¿Por qué se dice que la libertad puede crecer o decrecer, y cuál es el referente para discernir ese "crecimiento"?

Quisiera comenzar citando un fragmento del discurso de su Santidad Benedicto XVI a la Congregación para la Doctrina de la Fe, 28 de febrero de 2006. El santo padre casi en la introducción de su discurso nos dice lo siguiente que a mi parecer es una respuesta a priori de la pregunta anterior, veamos:

Jesús es la estrella polar de la libertad humana sin él pierde su orientación, puesto que sin el conocimiento de la verdad, la libertad se desnaturaliza, se aísla y se reduce a arbitrio estéril. Con él, la libertad se reencuentra, se reconoce creada para el bien y se expresa mediante acciones y comportamientos de caridad.

A medida que el cristiano apunte la brújula de su vida a esta Estrella Polar, ¡que es la Verdad! Su libertad irá en aumento ya que esta con su Luz iluminara cual planta en plena gestación el crecimiento de esta. Esto merece unas exigencias que se deben cumplir, o de lo contrario sería como colocar una sombrilla a mi libertad, que cual planta al principio no le hace daño, pero que con el correr del tiempo la falta de sol acabara por marchitar y malograr el crecimiento de la planta.

En este tema de la libertad, son iluminadoras también las palabras que dirige el santo padre a los jóvenes en Sao Paulo Brasil en el 2007. El Papa haciendo referencia al texto de San Mateo (19,16-22) que hace alusión al joven rico, nos señala que el joven luego de venir alegremente corriendo a interpelar al Señor Jesucristo, se marcha triste. Su proyecto de libertad no se ajusta a las exigencias de la verdadera libertad que nos lleva a La Verdad. Su libertad estaba sujeta a lo material, seguramente yo, tú o quizá otros más estemos ante el mismo dilema; ¡pero no todo está perdido!

La sombrilla se puede quitar y así llegar el sol hasta las hojas y efectuarse la fotosíntesis de la conversión; por más duras que suenen las exigencias del Señor ante la invitación de dejarlo todo, es más gratificante cuando verdaderamente sabemos en quién hemos puesto nuestra confianza (2Tim 1,12)

Toda libertad bien encaminada y fundamentada conlleva a la Verdad que es el mismo Cristo. Para muestra un botón, la conversión de cristianos evangélicos que en pleno uso de su libertad han seguido amorosamente una verdad minúscula, pero que a la luz de la Palabra les ha llevado a la autentica Verdad. Y este amor a la Verdad ha logrado impulsar la inteligencia (convicción) del hombre hacia el verdadero horizonte de Cristo.

Les pido oración por nuestro director espiritual, el Padre Idirimo Barboza. Esta muy delicado de salud, se que ofrece su sufrimiento por toda la Santa Iglesia.

!Bendito seas Señor!

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