sábado, 25 de septiembre de 2010

La Virgen del Pozo: origen de la devoción

La advocación Mariana de La Madonna del Pozzo se remonta al siglo XIII, en la Roma de la Edad Media. La tradición indica que alguien arrojó, voluntariamente, una imagen de María realizada sobre una pieza de piedra dentro de un pozo de agua. Este se encontraba ubicado en el establo de la residencia de un Cardenal en las inmediaciones de Roma. En la noche entre el 26 y el 27 de septiembre del año 1256 se produce un prodigioso hecho: el agua empieza a brotar con tal fuerza del pozo, que trae a la superficie la imagen de la Virgen. Los testigos advirtieron no solo el fluir violento del agua sino también que se elevaba a la superficie la piedra con la imagen de la Virgen. El hecho fue inmediatamente reconocido como un milagro, al punto que el propio Pontífice realizó una procesión hasta el lugar de los hechos. Desde entonces esta advocación de María es conocida como de la Virgen del Pozo, o la Madonna del Pozzo.

En la actual Iglesia-Santuario esta imagen es venerada en una Capilla, donde muchos fieles se acercan cotidianamente para beber el agua del antiguo pozo, que luego de tantos siglos sigue brotando. El contiguo convento de los Siervos de María fue abierto en el año de 1513, que era anteriormente convento de la Observancia y después de Mantua. Desde el año 1803 forma parte de la Provincia de Romaña, hoy Provincia de Piemonte-Romaña de los Siervos de María. Los sacerdotes Servitas custodian este santo lugar, señalado por la Gracia de Dios.

 

Sábado por los Blogueros católicos. Un saludo fraterno y una oración por mis amigos.

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