jueves, 5 de agosto de 2010

«También ustedes, esten preparados»

La palabra de Dios es vida para el que la escucha y la pone en práctica. Es guía en nuestro caminar y lumbrera en nuestras oscuridades espirituales.

El próximo domingo celebraremos 19ª Semana del Tiempo Ordinario, Ciclo C. con la ayuda de la Meditación Dominical que me llega cada semana al correo quiero compartir con ustedes y por este medio una pequeña reflexión muy personal.

Lectura del libro de la Sabiduría 18, 6-9

Lectura de la carta a los Hebreos 11,1-2. 8-19

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 12, 32-48

El vínculo entre las lecturas

«En confiada y vigilante espera», así podemos resumir el contenido principal del mensaje litúrgico de hoy. Esta es la actitud de Abrahán y Sara, y de todos aquellos que murieron en espera de la promesa hecha por Dios (Segunda Lectura). Esta es la actitud de los descendientes de los patriarcas, esperando con confianza, en medio de duros trabajos, la noche de la liberación (Primera Lectura). Ésta es la actitud del cristiano en este mundo, entregado a sus quehaceres diarios, esperando con corazón vigilante la llegada de su Señor (Evangelio).

Evidentemente la palabra de este domingo es muy interesante, nos invita a estar atento, el Novio no sabemos a que hora llegará, y si no tenemos la fe suficiente para esperarlo todo se nos puede hacer difícil. Por ello la fe es la garantía de lo que se espera; como no los expresa la carta a los hebreos. Por fe podemos soportar y esperar, sin fe podemos perder la paciencia y la calma, solo en la fe podemos navegar tranquilos en medio de la tempestad.

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