domingo, 4 de julio de 2010

Hablar


Hablar de alguien es conocerle, saber de el o por lo menos haber oído de el. Conocemos de oídas, de leídas o por que nos lo cuentan. O lo que en filosofía llamaríamos conocimiento empírico y científico.

Hemos celebrado el pasado 25 de junio la Natividad de San Juan Bautista. Este profeta tan particular es una de las tres figuras que en la iglesia se le celebra su nacimiento (por lo común se celebra su nacimiento a la patria celestial) las otras dos personas son la Beatísima Virgen María y Nuestro Salvador Jesucristo.

A San Juan Bautista tenemos tres formas de conocerlo. La primera es por boca del Ángel del Señor: “Juan; Será para ti una grandísima alegría, y serán muchos los que se alegren de su nacimiento, porque va a ser grande a los ojos del Señor… se llenará de Espíritu Santo ya en el vientre de su madre, y convertirá a muchos israelitas al Señor su Dios. El irá por delante… preparándole al Señor un pueblo bien dispuesto (Lc. 1, 13-17)”.

El segundo en hablar de Juan Bautista es su padre Zacarías: “…Juan es su nombre. Todos se quedaron sorprendidos. En el acto se le soltó la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios (Lc. 1, 63-64)”. Y el tercero en hablar de Juan Bautista es la comunidad, sus vecinos: “Verdaderamente la manos de Dios esta sobre este niños (Lc. 1, 66)”.

Ahora bien hermanos; que dice la gente de nosotros, nuestros padres, Dios. ¿De que manera nos damos a conocer? Como Cristianos estamos llamados a ser testigos de Cristo, discípulos de Él. Juan Bautista hablo de Cristo antes de conocerlo “Preparen el camino del Señor”.

Y nosotros que ya hemos conocido a Cristo, que hacemos por hablar de Él.

Dios te bendiga, una oración por mi y mis amigos.

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