sábado, 26 de junio de 2010

Luna llena Mariana, por los blogeros católicos.


El Sistema Solar es un sistema planetario de la galaxia Vía Láctea que se encuentra en uno de los brazos de ésta, conocido como el Brazo de Orión. Según algunos expertos, el Sistema Solar se encuentra a unos 28 mil años-luz del centro de la Vía Láctea. Nuestro sistema solar consiste en una estrella mediana que llamamos el Sol o Astro Rey que es la fuente más rica de energía electromagnética (principalmente en forma fuego, luz y calor) en el sistema solar. Y los planetas incluyendo sus satélites también llamados lunas, cometas, asteroides y meteoroides.

La luna es el único satélite natural de la tierra y el quinto satélite más grande del sistema solar. La Luna en su giro alrededor de la Tierra presenta diferentes aspectos visuales según sea su posición con respecto al Sol. En un año la luna realiza trece recorridos en torno a la tierra, es decir trece lunaciones. Cada lunación tiene una duración de 28 días aproximadamente. Normalmente, conocemos cuatro tipos de fase lunar, que son la Luna Nueva, Cuarto Creciente, Luna Llena y Cuarto Menguante.

Hoy desde el seminario he podido contemplar la trayectoria de la luna llena, naciendo desde el borde de los inicios de la cordillera andina, jalada por un hilo invisible queriendo ser ocultada por los oscuras nueves ennegrecidas por el agua. Su hermosa luz se deja entrever entre nube y nube, hasta que límpida y pálida se yergue sola en este pedazo de firmamento marabino, con un lago agonizante por testigo que refleja la pureza que recibe del sol. Es sabido entre muchos que la luz de la luna es el reflejo de la radiación luminosa emitida por el astro rey, el sol. Si el sol estuviera tras la luna, o junto a ella, o visible en su plenitud, no lograríamos ver en su totalidad la faz lunar. Para que la luna ilumine, necesario es el ocultamiento momentáneo del sol.

He contemplado en la luna a la Santísima Virgen María, que como la luna ella emite la luz que recibe de la Santísima Trinidad. Seguramente algún padre de la Iglesia habrá hablado de esto. Y algo escuche en una homilía. María es la luna que nos deja contemplar la claridad del Señor. Ya que si miramos al sol directamente se nos hace perjudicial a la vista, pero es más fácil contemplar la luz del sol en el espejo de la luna (María), ya que de este modo no daña nuestra vista. Es María que dulcemente nos muestra la Gloria eterna de la Trinidad, ella de por si no es nadie, lo que la hace hermosa es dejarse llenar de esta presencia santificadora.

Este astro Rey es la Santísima Trinidad, me explicaba un sacerdote, el sol tiene tres elementos: fuego, luz y calor. Dios creador es el fuego, al cual no podemos contemplar ni acercarnos directamente si no es por medio de un pontífice. Cristo es la luz que nos muestra al padre. El Espíritu Santo es el calor que nos mueve.

Seamos como la luna, dejémonos invadir por la luz de la Santísima Trinidad y reflejemos su amor a todos, como lo hizo María, que su mensaje escucho y dijo un si generoso, llenándose toda de Dios. Buenas Noches y que estén bien.

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