miércoles, 5 de mayo de 2010

Felicidad perpetua


Dios a cada momento nos inunda con su Gracia, de nosotros depende recibirla o no. Es como la lluvia, cae sobre todos, buenos y malos, hombres y mujeres, niños y adultos. A cada instante se nos brinda la oportunidad de poder ser felices, pero preferimos el camino tortuoso de la intranquilidad que nos brinda el mundo con sus luces despampanantes. Un buen amigo dice: "No hay felicidad perpetua, solo momentos, ratitos de alegría" Yo digo que la felicidad depende de nuestra disposición, muchos factores influyen desde el social hasta el familiar; pero para el que busca la felicidad en la verdadera fuente que es Dios, esto se le hace posible. Yo soy feliz en el camino que he decidido tomar, de seguir a Cristo en el ministerio Sacerdotal.
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