domingo, 25 de abril de 2010

VA CORDERO A OVEJA CORDERO A OVEJA VA TU RAZA TU CREDO Y TU CLAN ES CONSEJA Y MORALEJA...


Soy el buen Pastor, oye mi voz. En la época de Jesús, el trabajo de pastor no era muy bien visto, de hecho se dice que no había pastores buenos y se les tildaba como decir a los malandros de hoy en día. De estos hablan algunas profecías que dicen que ellos roban la carne y la lana…

Soy el buen Pastor, oye mi voz. Jesucristo es el renovador de todas las cosas. El lo hace todo de nuevo, lo feo en bonito, lo escalabroso en llano. Jesucristo presenta la figura que hace contraste al pastor de otrora Oriente. El Buen Pastor es el reflejo del amor misericordioso del Padre. Es la ternura hecha preocupación, es la fuerza hecha seguridad.

Todos sabemos que nosotros somos las ovejas y que Jesucristo es el Pastor. Nos descarriamos y el con su callado (báculo) nos hace volver al redil. Pero también con su dulce voz nos invita a que le ayudemos a cuidar de las ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas mi siguen. Cristo nos conoce, sabe nuestras debilidades pero más nuestras capacidades. Nos llama a ser hombres de valor que apacentemos su rebaño, hombres comprometidos con la causa del Señor que cuide de su mies. No como el asalariado que poco le interesa la suerte de lo que le han encomendado.

Hoy Día del Buen Pastor, le doy las gracias a Señor Jesucristo Buen Pastor, por la confianza que ha puesto en mí. Por que me ha hecho oír su dulce vos y he querido seguirle. Permite amado Señor que no me canse de escucharte, que no me pierda entre machos cabríos, que no me canse de caminar detrás de ti y que siempre este dispuesto a dar la vida por tu causa.

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