miércoles, 14 de abril de 2010

Somos hornos, somos guetos, somos Hitler... cuidado con lo que hacemos...


El miércoles pasado estuve junto a Alberto Quintero, compañero del seminario, en una conferencia referente al Holocausto. Sin duda alguna salimos algo deprimidos y no es para menos; pero también consientes de que lo que sabia del holocausto, no era nada comparado con lo que en verdad es. Los alemanes liderados por Hitler usaron toda su imaginación oscura con tal de eliminar a los judíos.

Al hablar de holocausto nos referimos al atroz genocidio de más de seis millones de judíos que por razones del destino vivían en Europa. Estos eran torturados cruelmente; imagínate viajar en un camión cerrado y que el tubo del escape lo doblen y hagan que el humo entre al camión cerrado, eso es una verdadera tortura, esas eran las primeras cámaras de gas, luego cuerpos de los asesinados eran incinerados en hornos crematorios, por ello la denominación de holocausto.

Mientras eran llevados al matadero vivían (si se le puede decir a eso vivir) en un hacinamiento en los llamados Geto o también conocidos como Campos de concentración. Allí sobrevivían en condiciones muy precarias, era tan reducido el espacio para tantas personas que por metro cuadrado había tres personas, ¡horrible!

Lastima que al preguntar a los jóvenes de hoy muchos no sepan lo que sucedió hace aproximadamente 60 años. Muchos lo niegan, otros están consientes, pero ¿tu que opinas? ¿Cual será tu geto, o tu horno crematorio? Ojo la pregunta también es para mí.

De pronto nos hemos convertido en otro Hitler camuflajeados de mansas palomas pero que al final somos hasta peores que el. Tengamos cuidado, no dejemos que el poder se apodere de nuestras buenas obras, que por mas que sean pocas, para Dios son muchas y las necesarias para hacer su voluntad, son las necesarias para que venga a nosotros su reino, un reino de amor, un reino de hermandad.

Saludos Dios los cuide, oren por mi perseverancia. Ya sabes hermano, tienes potencial.

Publicar un comentario