sábado, 10 de abril de 2010

Lo necesario, lo oportuno, lo osado y lo tonto...

Necesario seria hacer un inventario. Oportuno guardar la esencia. Osado no dar gracias a Dios. Tonto no darse cuenta de lo bueno de esta semana Santa.

En esta práctica de meditar lo vivido en pascua, compartiendo con unos viejos amigos de la iglesia, he escuchado una canción (yo y mis canciones), que versa sobre la experiencia de un Soldado romano y la Crucifixión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Este monologo lo dramatice muchas veces en mis tiempo de laico el sábado de Pascua. Y hoy de seminarista me uno al hermoso coro de la canción, que te pueda seguir amado Señor Resucitado.

Te alabo, te exalto, Cristo Jesús, pudiendo bajar de la cruz Tu preferiste morir en obediencia al Padre por amor a mí, por amor a mí, te adoro cordero de Dios, el vino a cumplir y hoy crucifico mi ser, se tú hoy en mí, en obediencia al padre yo te seguiré, por amor a ti.

No puedo negarlo, Cristo destruyo la roca que envolvía el sepulcro de mi vida, no me puedo quejar, soy libre, he resucitado con el y soy feliz.

Había un silencio vacío que olía a muerte, un silencio que impregnaba el ambiente de egoísmo, un silencio que vaciaba mi vida. Pues este silencio fue irrumpido por el hijo del hombre, con sus plantas manchadas de sangre, una sangre que no era mía y su corona refulgente de dolores, dolores que yo no sentía. A Él, el silencio no pudo contenerlo, la tiniebla no pudo abrazarlo y la muerte aunque por instantes de tres días se sintió que lo envolvía, no pudo destruir al que nos dio la vida.

De inventarios: Amigos nuevos, conocimiento renovado.

De esencia: Lo vivido que se alimenta del recuerdo y cultiva la sincera semilla de una sana amistad.

De osado: TODO SE LO DEBO AL SEÑOR JESUCRISTO MI SALVADOR.

De tonto: esta el mundo lleno.

P.D. les dejo el video:

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