domingo, 10 de enero de 2010

Hasta luego Navidad...



Saludos a todos, ya estoy de regreso en el seminario para continuar mi formación sacerdotal. Mucho es lo que me falta por aprender, las misiones de navidad 2009 me enseñaron eso.


Como sabemos la navidad se nos acabó, Jesús nuestro Mesías creció y hoy se nos manifiesta en la escena de su bautismo en río Jordan por su primo Juan el Bautista. ¡Ojala podamos descubrirle y reconocerle en cada uno de nuestros hermanos!


Les dejo este cuento como cierre de esta época tan hermosa de navidad, ¿cual de los dos eres tú?


La leyenda de los dos leprosos


El niño Jesús acababa de nacer y dos leprosos, amigos de los pastores, llegaron a venerarlo. El primero le dijo: "Hijo del Altísimo, Tú que acabas de nacer, cúrame de la lepra". En ese mismo instante fue curado. El segundo leproso, se acercó al niño y ante el estupor de María, de José y de los pastores, se contentó con decirle: "Jesús, yo quisiera simplemente, posar mi mano sobre la tuya". María lo invitó a acercarse. Todo trémulo, el leproso posó su mano sobre la del Niño Jesús y se marchó siempre con su lepra.


El leproso que había sido curado pronto se olvidó de la lepra y se convirtió en un hombre de corazón duro. La desgracia de los otros le dejaba indiferente.


El segundo leproso continuó su vida de miseria hasta el día en que un niño en lágrimas que pasaba a orillas del camino, vino a refugiarse en sus brazos. Muy conmovido el leproso puso su mano sobre la del niño y éste fue colmado de tal alegría que salió corriendo a contárselo a sus padres y amigos.


Desde ese mismo día, todo el que colocara sus manos entre las del leproso salía con el corazón lleno de una alegría incomparable.

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