viernes, 25 de diciembre de 2009

Hoy el Señor toma carne de nuestra carne...


Hoy nace el sol divinal
de la Virgen sin mancilla;
hoy el eternal se humilla
y se hace hombre mortal.

Hoy la reina celestial
pare al rey del firmamento,
sin recibir detrimento
su pureza virginal.

Adórote, Verbo eterno,
Hijo del muy alto Padre,
nacido de pobre madre
en la yema del invierno.

Gracias te doy, Niño tierno,
pues con tu divinidad
juntaste mi humanidad,
por librarme del infierno. Amén.


Gracias Señor por tan grande amor para con nosotros, bendicenos y concedenos la gracia de llevarte a nuestros hermanos.

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