martes, 30 de junio de 2009

Ser Radical...

Y dejándolo todo, se levantó y le siguió." (Lucas 5:27-28)

Ser radical genera frutos, muchos frutos. La radicalidad y la fidelidad forman un binomio necesario e indisoluble, se ayudan mutuamente, aunque siendo radical podemos ser mas felices.

La radicalidad nos exige un abandono total en la misericordia Divina. Es cercenar de forma muy sana con todo lo que nos aparta de nuestra meta, de nuestro objetivo. En mi caso la santidad que proviene de Cristo sumo y eterno sacerdote.

Dios los cuide una oración por mi.

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