viernes, 15 de mayo de 2009

Y el Espíritu Santo dijo...

Pocas veces se ha escuchado esas palabras en la Biblia, por lo general (y casi siempre) decimos que el Espíritu Santo me inspiró a hacer o decidir tal o cual cosa. Habrán unos mas atrevidos que afirmara: “Nosotros y el Espíritu Santo hemos decidido…

Que errados estamos en muchas ocasiones en que no dejamos que sea el Espíritu Santo el que actúe, haga y santifique; es el Espíritu Santo que va delante como lumbrera y nosotros detrás de Él.

Hablamos y hablamos palabras muy bonitas, pero no llegan al corazón porque no están impregnadas del fuego santificador del Espíritu Santo.

Para recibir el calor de su luz: ¡Abandonémonos en las alas calidas del Santo Espíritu dador de vida!

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