sábado, 2 de mayo de 2009

Estamos en campaña...

Hemos iniciado el mes de testimonio vocacional, tiempo en el que los seminaristas (nosotros), salen a hablar de la llamada que han recibido del Señor Jesús a seguirle y ser sus discípulos.

No es cosa sencilla poder explicar esto de la llamada, Jesucristo no te envía un mensaje de texto, o te bipea; El te llama y tiene sus métodos que son infalibles y persistentes (si lo sabre yo que después de 30 años me tomo para si).

Por eso el testimonio vocacional es ponerle palabras a la voz de Jesús que te invita a seguirle, a servirle en SU Iglesia, no es cosa fácil encontrar describir el momento, porque no hay vocablos para narrarlo, no se puede marcar el día, la hora, el año; es el ahora lo que se puede decir y con eso motivar a los que ya El ha comenzado a llamar.

Lo que se puede hablar es de la VIDA que se tiene al seguir al Señor, de cómo nos nutrimos de lo sabroso de tu casa, de cómo nos das a beber del torrente de tus delicias, porque en ti está la fuente viva, y tu luz nos hace ver la luz.

Es expresar mas que con palabras la presencia del Señor en nuestras vidas, es hablar con nuestra alegría y gritar lo bueno que ha sido Jesucristo, el Buen Pastor que nos ha tomado en sus hombros, nos ha curado, nos ha alimentado y ahora nos invita a que le ayudemos a cuidar de su rebaño: La Iglesia.

Por eso ora por nuestra perseverancia, Dios te bendiga. Sem. Silverio

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