jueves, 2 de abril de 2009

Tú Señor estas allí


Cuando el día acaba y ya no tengo fuerzas para seguir en la lucha, tu señor me aguardas en un remanso de paz y tranquilidad. Solo en ti puedo conseguir tranquilidad, solo en ti mis fuerzas se reponen.

Por mas que el día desaparezca y la noche me persiga, Tú Señor estas allí.

Por más que el color se destiña y las sombras aumenten, Tú Señor sigues allí.

Por más que la desesperación me abrume, Tú Señor sigues allí.

Eres tu el sol que alimenta la semilla de mi vivir, eres mi wi-fi, sin ti mi alma no tiene señal y no responde a las necesidades de mis hermanos.

Tu amor me hace libre, tu presencia en mi vida transforma mi existencia. Sin ti no soy, sin ti mi vida es triste y vacía.

Ayúdame Señor a permanecer firme, a seguir en la lucha por llegar a la pureza de la pascua.

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