viernes, 12 de diciembre de 2008

Yo soy la Madre de Ipalnemohuani (II)


Cuarta Aparición:

Ante la gravedad de su tío, Juan Diego se va a México, a buscar un sacerdote. Rodeó el cerro para evitar que la Virgen lo encontrara; pero ella sale a su encuentro, lo tranquiliza sobre la enfermedad de su tío: "Te doy la plena seguridad de que ya sanó", le dice, y lo envía a la cumbre por las rosas que serán la señal. Cuando regresa, la Virgen le dice: "Hijito queridísimo: estas diferentes flores son la prueba, la señal que le llevarás al Obispo, y le dirás, de parte mía, que por favor vea en esta señal mi deseo, y por ello, que ejecute mi voluntad".

Quinta Aparición: Martes 12 de diciembre muy de madrugada.

Al mismo tiempo que se le aparece a Juan Diego, se le aparece en su casa a Juan Bernardino, el tío del vidente, le cura de sus enfermedades y le manifiesta su nombre y pide que, de ahora en adelante, a su preciosa imagen se le llame, o se le conozca como la "SIEMPRE VIRGEN SANTA MARIA DE GUADALUPE".

La estampación en la Tilma: Martes 12 de diciembre al mediodía.

En la casa del Obispo Fray Juan de Zumárraga, Juan Diego muestra las rosas que llevaba en su ayate, señal dada por la Virgen. "Desplegó su tilma, donde llevaba las flores. Y así, en el momento en que se esparcieron las diferentes flores preciosas, en ese mismo instante... apareció de improviso en el humilde ayate la venerada imagen de la siempre Virgen María, Madre de Dios, tal como ahora tenemos la dicha de venerarla en lo que es su hogar predilecto, su templo del Tepeyac en México".

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