domingo, 14 de septiembre de 2008

Una cruz impregnada de amor

Que amor tan grande nos tiene nuestro Señor Jesús, aun siendo Dios se hizo pobre y todo por puro amor.
Él, que desde lo alto en la cruz me dice: "... he hecho que se eclipsara todo lo mío... ¡Todo! Ya no soy bello; ya no soy fuerte; aquí ya no poseo la paz; aquí arriba la justicia ha muerto; no se tiene la ciencia; verdad desaparece. Queda sólo mi Amor, que querido derramar por ti mis riquezas de Dios..." (Chiara Lubich, La unidad y Jesús abandonado).
Ya saben una oración por mi perseverancia y la de mis compañeros de curso.
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