martes, 8 de julio de 2008

Ser grandes en la humildad

Saludos queridos amigos de este mundo bloguero, ruego a papa Dios para que estén todos muy bien.
Estoy de vacaciones, gracias a Dios subí otro peldaño mas de esta escalera de vida a la cual el Señor tan venebolamente me invito. Ya me pueden decir Seminarista Mayor o de 1ero de filosofía, jeje, que loco estoy he...
Pero es verdad, loco por Cristo, que esta alegría sea eterna, que se fortalezca y se mantenga y que en los momentos de soledad, de tribulación; pueda abastecerme de las provisiones que el Señor me ha facilitado.
El Señor es mi fuerza y mi salvación, lejos hacer las cosas por vanagloria, para resaltar yo, el trabajo para mi, LA GLORIA para Cristo.
Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; Filipenses 2:3
Como la dice el amigo Jesús Morales: "Es bueno no creerse más que los demás, al fin y al cabo el más importante, si eso es lo que se quiere, es el que sirve."
También digo que el humilde cumple su deber sin presunción, está abierto al diálogo y al conocimiento, aprende de sus experiencias, reconoce sus errores y es agradable, por eso vale "oro" comparado con el que simplemente es muy capaz.
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