jueves, 17 de julio de 2008

Lo que dice mí párroco antes de distribuir la Sagrada Comunión

Queridos hermanos tengan la amabilidad de sentarse, se acercan a comulgar por favor:

Las personas que asisten todos los domingos a la Santa Misa,

Los que se confiesan regularmente con un sacerdote, la recomendación es: (y los fieles responden a un solo coro) 15 días,

Los que estén casados por la Iglesia y viviendo un matrimonio de fidelidad,

Los novios deben de estar viviendo un noviazgo de pureza,

Los niños que estén presentes deben de haber hecho ya su primera comunión,

Les recuerdo a los que durante la misa estuvieron masticando chicle que no pueden comulgar porque no guardaron el ayuno eucarístico y de antemano les digo que en el templo no se debe masticar chicle,

Las mujeres casadas que se estén cuidando para no quedar embarazadas deben de estarlo haciendo con métodos naturales.

Y yo digo que la Santa Eucaristía es un banquete, ¡Vengan y coman! ¡No se queden con hambre!

Es un banquete en el que Dios Padre nos sirve el Cuerpo y la Sangre, el alma y la divinidad de su propio Hijo, hecho Pan celestial. Pan sencillo, pan tierno, pan sin levadura... Pero ya no es pan, sino el Cuerpo de Cristo. ¡Vengan y coman!

Sólo se necesita el traje de gala de la gracia y amistad con Dios, si no, no podemos acercarnos a la comunión, pues “quien come el Cuerpo de Cristo indignamente, come su propia condenación”, nos dice San Pablo (1 Cor 11, 27).

Algunos amigos dicen que el padre es muy exagerado y dramatico, pero yo pienso que es lo justo, hay que alertar a los fieles referente al bien y mal, de lo contrario ya Dios se encargará de pedirnos cuenta de eso.

Ya saben una oración por mi perseverancia... Dios los bendiga.

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